miércoles, 11 de julio de 2012


El detente.

La devoción al Sagrado Corazón.

Vicent Ferrandis Mas.
 2-7-2012

     El Detente es un objeto devocional a manera de escapulario, aunque en realidad no es un verdadero escapulario, ya que no tiene las características adecuadas. Usando el neologismo, del Padre Llompart, debemos de llamarle simplemente devocional.

     Cierto es que se le conoce también como el “Pequeño Escapulario del Sagrado Corazón” y como “salvaguardia”. El Detente clásico es un recorte de tela en el que se pinta, borda o se imprime la imagen del Sagrado Corazón de Jesús con la leyenda "detente, el Corazón de Jesús está conmigo” y otras que mas adelante diremos.

      El origen del detente, es uno de los mas conocidos de todos los objetos devocionales cristianos. Se inicia concretamente el 16 de junio de 1675, con Santa Margarita María de Alacoque (1647-1690), cuando estaba ella rezando ante el Santísimo Sacramento, en el convento de la Visitación de Santa María, en Paray-le-Monial (Borgoña, Francia), y Nuestro Señor se le apareció. En su éxtasis, el Señor le mostró su corazón traspasado u sangrante y le dijo:

“He aquí este Corazón que tanto ha amado a los hombres, que nada ha perdonado hasta agotarse y consumirse para demostrarles su amor, y que no recibe en reconocimiento de la mayor parte sino ingratitud, ya por sus irreverencias y sacrilegios, ya por la frialdad y desprecio con que me tratan en este Sacramento de amor. Pero lo que me es aún mucho más sensible es que son corazones que me están consagrados los que así me tratan.
Por eso, te pido que se dedique el primer viernes de mes, después de la octava del Santísimo Sacramento, una fiesta particular para honrar mi Corazón, comulgando ese día, y reparando su honor con un acto público de desagravio, a fin de expiar las injurias que ha recibido durante el tiempo que he estado expuesto en los altares. Te prometo además que mi Corazón se dilatará para derramar con abundancia las influencias de su divino amor sobre los que den este honor y los que procuren le sea tributado”.1

Santa Margarita María de Alacoque el día 2 de marzo de 1686, escribe una carta dirigida a la superiora de la orden, la Madre Saumaise, en la que le transmite el deseo que le fuera comunicado por Jesús, aunque ya parece que reinterpretado por la propia santa: “que desea encargue una placa de cobre para estampar una lámina con la imagen de ese Sagrado Corazón, a fin de que los que quieran tributarle particular veneración, puedan tener imágenes en sus casas, y otras pequeñas para llevar consigo”. Ella misma llevaba una sobre su pecho, debajo del hábito e invitaba a sus novicias a hacer lo mismo. Hizo muchas de estas imágenes y recomendaba que su uso era muy agradable al Sagrado Corazón.
Nacía así la costumbre de portar estos pequeños Escudos.
La carta de la santa fue atendida por la superioridad que concedió autorización para tal práctica solamente a los conventos de la orden. La verdadera difusión del detente fue unos 30 años, cuando  la Venerable, madre también de la Orden de la Visitación, Ana Magdalena Rémuzat (1696-1730). A esta religiosa, fallecida en alto concepto de santidad, Nuestro Señor le hizo saber anticipadamente el daño que causaría una grave epidemia en la ciudad francesa de Marsella, en 1720.
      Ana Magdalena Rémuzat hizo, con la ayuda de sus hermanas de hábito, varios millares de estos Escudos del Sagrado Corazón y los repartió por toda la ciudad y poblaciones de los alrededores, cuando comenzó a propagarse la peste. Los aterrados moradores le dieron el nombre de “salvaguardia" porque efectiva
 mente lo fue para muchos millares de personas. La historia nos relata que poco después la plaga cesó de forma milagrosa.
La fama de los Detentes llegó a la Corte, siendo una de sus devotas María Leszczynska, esposa de Luis XV. En 1748, por ocasión de su matrimonio, recibió como obsequio del Papa Benedicto XIV varios Detentes. Las memorias de aquel tiempo consignan que, entre los regalos enviados por el Pontífice, había “muchos Escudos del Sagrado Corazón, hechos en tafetán rojo y bordados en oro”.
Durante la Revolución Francesa, los verdaderos católicos encontraron amparo en el Sacratísimo Corazón de Jesús, y el Escudo protector fue llevado por muchos sacerdotes, nobles y plebeyos que resistieron a esta revolución anticatólica. Incluso damas de la corte, como la princesa de Lamballe, portaban estos Escudos preciosamente bordados sobre tejidos. Y el simple hecho de llevarlo consigo se transformó en señal distintiva de aquellos que eran contrarios a la Revolución Francesa.
Entre las pertenencias de la Reina María Antonieta, guillotinada por los revolucionario, fue encontrado un dibujo del Sagrado Corazón, con la llaga, la cruz y la corona de espinas, y la expresión: “¡Sagrado Corazón de Jesús, ten misericordia de nosotros!”.
 Los Chouans de la región de Mayenne en el oeste de Francia(resistentes católicos), llevaban en sus ropas bordado el Escudo del Sagrado Corazón de Jesús; También los campesinos seguidores del tirolés Andreas Hofer, conocido como “El Chouan del Tirol”, llevaban el Detente para protegerse en las luchas contra las tropas napoleónicas.
Pero la mayor expansión del detente se produjo especialmente a partir de 1866, durante los estragos producidos por la epidemia del cólera morbo, que castigó duramente muchas regiones francesas.
 Se cuenta que en el año 1870 una mujer romana, después de consagrar al Sagrado Corazón y a la Santísima Virgen a su hijo que partía para la guerra de unificación de Italia, alistado con los Zuavos Pontificios le entregó un «Detente» que ella misma dibujo sobre un pedazo de paño rojo diciéndole: "Él te devolverá sano y salvo a mi cariño". El joven salio ileso de la contienda diciendo que una bala que golpeó su pecho, donde tenía el «Detente» y se detuvo sin producirle ningun daño. La madre, contó lo ocurrido al Santo Padre.

El Papa concedió aprobación definitiva a tal devoción y dijo:“Esto, señora, es una inspiración del Cielo". Y, después añadió: “Voy a bendecir este Corazón, y quiero que todos aquellos que fueren hechos según este modelo reciban esta misma bendición, sin que sea necesario que algún otro sacerdote la renueve. Además, quiero que Satanás de modo alguno pueda causar daño a aquellos que lleven consigo el Escudo, símbolo del Corazón adorable de Jesús”.

Luego el mismo Pio IX dictó la siguiente oración:

Ábreme oh buen Jesús,
las puertas de tu Sagrado Corazón,
úneme a Él para siempre.
Que todas las respiraciones y
palpitaciones de mi pobre corazón aún
cuando esté durmiendo, te sirvan de
testimonio de mi amor y te digan sin
cesar: Señor, te amo.
Recibe el poco bien que yo hago,
y dame tu santa gracia para reparar
todo el mal que he hecho.
Para que te ame en el tiempo y te alabe
por toda la eternidad, Amén.
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.
Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.

Para alentar a la práctica de este Santo Escapulario el Papa Pío IX concedió en 1872, cien días de indulgencia a todos los que lo llevaren y rezaren un Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Para los catolicos el Detente significa: ¡Detente Satanás, tentación, pasión, peligro, enemistad, tristeza, penas, Infierno... que el Corazón de Jesús, mi Dios, mi Redentor, mi amor, mi esperanza, mi TODO... está conmigo!. Llevar el detente del Sagrado Corazón y llevarlo con fe, era lo mismo que si lleváramos un escudo contra toda clase de peligros. Le decimos "detente", en nombre de Jesús, al demonio y a toda maldad.

       Tanto se generalizó el Detente a finales del siglo XIX, que se les colocaba a los enfermos, niños, ancianos y se llevaba prendido en la ropa, en la cartera o debajo de la almohada para dormir o estando enfermo.

Los Sagrados Corazones de Jesús y María.

       La devoción a los Sagrados Corazones de Jesús y María comenzó en España con anterioridad al uso de los detentes. San Juan Eudes (1601-1680), fundador de la Congregación de Jesús y María, el 31 de agosto de 1670, celebró por primera vez dicha fiesta en la capilla del seminario de Rennes y pronto se extendió a otras diócesis. Así pues, San Juan Eudes fue quien introdujo el culto del Sagrado Corazón de Jesús y del Santo Corazón de María.


San Juán Eudes.


         Para san Juán Eudes, el Corazón Inmaculado de María es la Puerta del Cielo, abierta de par en par. Y esta puerta, nadie la podrá cerrar, ni el demonio, ni el mundo, ni la carne. Estableció entonces la íntima unión de ambas devociones. Dos Corazones inseparables, tan unidos que no se debián considerar separadamente. La unión de los dos corazones, se vio reforzada con la posterior aparición de la Virgen a Santa Catalina Laboure en 1830 y la institución de la Medalla Milagrosa, en cuyo reverso se representaban los dos corazones. El primero rodeado de espinas y el segundo traspasado por una espada.


Medalla de la Milagrosa.

       Podemos decir que la devoción a los Sagrados Corazones, nació en Francia y se extendió a todo el mundo. Podemos encontrarlo en ocasiones formando parte de otros devocionales, como en el caso de la fotografia siguiente, en la que es la parte central de un relicario multiple de 14 reliquias.


Colección Ferrandis-Bermejo.

       De todas formas parece que en España esta devoción a los dos corazones está vinculada a San Francisco de Sales y a Santa Juana Francisca Fremiot de Chantal, ambos tambien de nobles familias francesas. San Francisco de Sales fue abuelo de la famosa Madame de Sèvigné, de la que hablaremos en otros articulo, debido a la gran influencia que tuvo sobre las modas de su época. Las representaciones mas antiguas que he encontrado con los dos corazones juntos, aparecen precisamente los dos santos. En el siguiente devocional, consistente en un cuadro bordado, aparecen ambos santos adorando a los Sagrados Corazones.




Colección Ferrandis-Bermejo.


        El Detente propiamente español parece que nació durante las guerras Carlistas, como signo protector sujetado en la ropa -visible o invisible- encima del pecho. Don Alfonso Carlos decidió crear una compañia de Zuavos con los españoles que habian compartido con él intrucción militar en Roma como Zuavos Pontificios y que consideraba de suma importancia para su guerra, ya que se habian distinguido por su gran disciplina y tenacidad. Vestidos de uniforme gris azulado, pantalones bombachos hinchados a la altura de las rodillas, polainas, boina blanca y faja roja a la cintura, tenian un cierto aire popular y algo oriental. Su divisa era como la de todos los Carlistas Dios patria y rey. Su emblema era el Sagrado Corazón, con la premisa de "detente bala", grabada en el pecho y muy cerca de su corazón.

        En la fotografia de a continuación, podemos constatar que en la bandera aparece el Sagrado Corazón.


Soldados y oficiales de la Compañia de Zuavos y de la Caballeria de Cataluña. Archivo Comarcal de Ripoll.

Con referencia a la variedad de Detentes, podemos distinguir muchas variantes. Hay unos que son los mas antiguos y que están mas vinculados por su forma a los escapularios y evangelios. Otros son los que podriamos considerar verdaderos detente y que tienen forma de escudo.


Colección Ferrandis_Bermejo.

Entre los de forma de escudo y que son los que debemos considerar autenticos detentes, los encontramos con las siguientes leyendas: "Detente el Corazón de Jesús esta conmigo. Venga a nos el tu reino". En algunos casos la segunda frase está sustituida por el "Reinaré en España". También se conoce una tercera variedad de la última parte de la leyenda en la forma de "Sagrado Corazón de Jesús en vos confío", que por lo visto se aplicó en los años 20.


Colección Ferrandis-Bermejo.

Durante nuestra ultima guerra civil, tambien el Detente fue de mucho uso entre los Carlistas que quedaban y que con el nombre de Requetés, combatieron junto al ejercito de Franco. Esto motivo que las tropas republicanas reaccionaran de manera contraria, tomando represalias contra ,las imagenes del Corazón de Jesus.



Requeté con detente.



Milicianos Republicanos fusilando el Sagrado Corazón del Cerro de los Angeles de Getafe.


El Detente fue usado en México por los Cristeros, que se levantaron en armas contra el gobierno anticristiano entre 1926-1929 y que llevaba la leyenda "detente enemigo malo, el corazón de Jesús está conmigo" y tambien los católicos cubanos que combatieron el regimen Castrista, tenían especial devoción al Sagrado Corazón de Jesús y utilizaron un detente en el que decia: "Detente, bala enemiga, que el corazón de Jesús está conmigo". 


Colección particular.

        En España, hasta hace muy poco se colocaban placas del Sagrado Corazón en las puertas de las casas, en los automóviles, en los dormitorios y otros lugares para darle culto y recibir a cambio muchas bendiciones. El día 15 de junio del año 1980, cuando durante la procesión del Sagrado Corazón en Granada, se ofrecieron Detentes clásicos ya plastificados a los que asistieron a la procesión. En los ultimos 30 años, el uso del detente casi está desaparecido.

       A modo de conclusión, diré que el detente es el devocional que ha servido como emblema al sector mas radical de la religión catolica y muy especialmente a los conflictos belicos que ha surgido alrededor de ella. En la actualidad , muchos de los que se visten de folcloricos, (tipo arbolito de navidad)están haciendo mucho uso de él y tal vez esté llegando a ser un exceso. Tal vez lo mas correcto, sería utilizar el modelo que consiste en el simple Corazón de Jesús bordado y sin ninguna lectura.


A continuación varios devocionales con el Sagrado Corazón de Jesús de la colección Ferrandis-Bermejo, de los que podemos decir que serian mas correctos para su utilización en la indumentaria tradicional.



























1 comentario:

  1. Gracias por ésta completísima historia del Detente del Sagrado Corazón. Yo misma confeccioné algunos para enviarlos a soldados del ejército en sus enfrentamientos con la guerrilla y tuve quienes me ayudaron a repartirlos.
    Un saludo desde Colombia.

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